domingo, 5 de septiembre de 2010

IndiceAragón.com, un nuevo portal para la comunidad de Aragón


Hoy escribo para presentaros una nueva propuesta relacionada con la comunidad de Aragón. Indicearagón es un nuevo portal web en el que podemos encontrar todo lo referente a la comunidad, deportes, ocio, etc.


El portal es de reciente creación y por tanto aún faltan muchos contenidos, el último que se ha agregado es la sección de cine, en la que se pueden encontrar desde noticias cinematográficas internacionales a artículos de cine variados firmados por escritores de la comunidad. En este último grupo es en el que yo me encuentro y he tenido el honor de haber sido incluido dentro de los contenidos del portal.


Es una propuesta muy interesante en la que tener todo lo que acontece en Aragón reunido en un mismo lugar, y aunque aún les queda mucho camino por recorrer, desde aquí os animo a todos a pasaros a echar un vistazo, especialmente si sois de la comunidad.


IndiceAragón


¡Ah! Y también están en Facebook

miércoles, 1 de septiembre de 2010

'El clan de los irlandeses', una de gangsters con reparto de lujo.


Sean Penn, Gary Oldman, Ed Harris, Robin Wright (poco antes de añadir el Penn a su apellido), John C. Reilly y John Turturro. Música de Ennio Morricone. Película El clan de los irlandeses (entupido titulo español para State of grace, 1990).


Viendo la asombrosa lista de nombres que antecede, llama la atención enormemente el poco reconocimiento que tiene esta película, o mejor dicho desconocimiento, pues la crítica cinematográfica la ha tratado bastante bien a lo largo de los años, el problema es que la ha tratado poco.


Es curioso observar como esta película hizo las veces de trampolín para los actores que trabajaron en ella. Todos ellos, en mayor o menor medida alcanzarían una carrera destacable en Hollywood. Pero lo mas señalado es que mientras que la casi totalidad del reparto han tenido un futuro de éxito en el cine, su director, Phil Joanou apenas ha realizado media docena de películas en los últimos 20 años, la mayoría de ellas para televisión y sin ningún reconocimiento, aunque peor es el caso de Dennos McIntyre, su guionista, que murió varios meses antes de ver estrenado su único trabajo cinematográfico.

Hay que reconocer que, como tantas otras, El clan de los irlandeses no aporta nada nuevo al cine de gangsters, la historia está construida sobre lugares comunes y anegada de tópicos, especialmente sobre los irlandeses (bebedores, juerguistas y violentos), empero esto no impide que la película esté mas que correctamente realizada y el trabajo actoral sea (como era de esperar) perfecto sobre unos personajes bien construidos y coherentes. El clásico del policía que vuelve como infiltrado al barrio en el que se crió para hacer caer a sus antiguos compañeros sirve de base para construir las más de dos horas de drama criminal en las que no sobra ni falta ninguna escena.


Sin duda son los personajes –y las excelentes actuaciones de los actores- los que dotan de una vitalidad a la historia que no tendría de otro modo. Terry Noonan (Penn) es un policía atrapado entre diferentes lealtades, hacia el cuerpo de policía al que pertenece y su jefe Nick (Turturro), hacia sus antiguos amigos a los que tiene que meter entre rejas Jackie y Frankie Flannery (Oldman y Harris) y hacia la hermana de estos con la que antaño tuvo un romance que se reaviva en cuanto vuelven a verse, Kathleen (Wright). Noonan es uno de esos personajes torturados de los que tanto provecho a sacado Penn a lo largo de los años que pronto se verá atrapado en una caída libre de alcohol y violencia de la que difícilmente podrá salir. Por su parte Frankie es un matón de barrio que ha llegado a dirigir una organización criminal de mediano tamaño en Hell’s Kitchen formada principalmente por amigos y familiares. Frankie se esfuerza por aparentar mas de lo que realmente es, se ha mudado a Jersey y vive en una mansión alejado de los bajos fondos que dirige, viste de traje y se codea con importantes mafiosos de los que espera apoyo mientras estos lo manejan a su antojo, pero a pesar de todo sigue siendo un irlandés de barrio con una pistola en el cinturón -cf. la escena en la que Frankie reunido con un jefe mafioso italiano Borrelli (Joe Vieterelli) en un restaurante echa unas migas sobre la mesa y las arrastra hacia el suelo con la mano, a lo que el italiano le responde como si fuera un niño al que hay que reñir: “Frankie, no lo pongas todo perdido.” A lo que añade con un suspiro: “Estos chicos del West Side”-. El personaje de Gary Oldman, Jackie, es un irlandés loco y violento que se ha criado en el barrio y que no se detiene ante nada. Fue el mejor amigo de Terry y representa todo aquello en lo que este podría haberse convertido de haberse quedado en el barrio, razón por la cual, Terry intentará protegerlo y alejarlo del peligro. La forma en la que asesina a Cavello (Marco St. John) y a sus guardaespaldas, es sinónimo de la dejadez y abandono con los que pasa sus días. Finalmente Kathleen es una mujer fuerte y fría que hace tiempo se intento alejar de todo igual que Terry, solo que los lazos familiares le impidieron alejarse más allá de unas pocas manzanas. Cuando Terry vuelva y se reabra el viejo amor, se verá envuelta de nuevo en la violencia del barrio algo a lo que renunciará repetidas veces sin llegar a ser capaz de huir realmente. A medida que avanza la trama las relaciones entre todos ellos se irán envenenando, para acabar en un punto en el que todos ellos ocultan algo a los demás. Terry el hecho de que es un policía, Kathleen el conocimiento que tiene de la condición de infiltrado de Terry, Frankie el hecho de que se está dejando manipular por la mafia italiana hasta el punto de matar a uno de sus propios amigos, Stevie (John C. Reilly), a sangre fría, y Jackie oculta a Terry que ha matado a Cavello al que acusa de ser el asesino de Stevie. Todo ello llevará al enfrentamiento final entre Terry y la banda de Frankie en el bar, tiroteo rodado al ralentí de forma precisa alternado con las escenas del desfile de San Patricio que acontece en el exterior y con ciertas reminiscencias a Coppola. Es encomiable la manera en la que Joanou maneja la creciente tensión hasta llegar a este punto, incluyendo, a mitad de metraje, una magnifica escena en la que Frankie se reúne con Borelli en un restaurante, pero desconfiando de sus intenciones aposta a sus hombres con Jackie y Terry a la cabeza en un piso cercano con la orden de entrar al restaurante en el que se encuentran y acribillar a los italianos si Frankie no les llama a las dos. La tensión se crea en el momento en el que pasadas las dos, Borelli no deja a Frankie hacer la llamada aduciendo que es de mala educación y Terry intenta retrasar a Jackie y sus hombres en un intento desesperado de detener la carnicería. Después de 15 minutos de crescendo, justo en el momento en el que el tiroteo va a dar comienzo en el exterior del restaurante, Frankie aparece corriendo y abraza a Borelli, hecho que aborta el plan, haciendo que el espectador tenga que esperar hasta la escena final para ver estallar la tensión acumulada.


Es significativo el final de film, cuando justo después del tiroteo en el bar, Terry cae al suelo, aun vivo y la pantalla se funde a negro. La ausencia de epilogo, refuerza la idea de que lo importante en la película era la cruzada personal de Terry contra su pasado, su particular odisea acaba en el momento en el que rompe finalmente con todos los lazos que lo ataban al barrio. No existe futuro para él, y si lo hay no es importante. Todo aquello que podía interponerse ante el y su destino (la policía, Kathleen, Jackie) ha sido apartado convenientemente en los minutos anteriores al enfrentamiento.


Lamentablemente, el clan de los irlandeses se estrenó cinco días antes que Uno de los nuestros (Goodfellas, 1990) de Martin Scorsese, de similar temática, mayor “prestigio” y mucha más publicidad, hecho que hizo que a la película de Joanou se le prestara mucha menos atención de la que hubiera requerido. A pesar del excelente trabajo del reparto, la correcta dirección y la evocativa música del maestro Morricone, la película no ha tenido la vida que se merecía sobreviviendo en emisiones de sábado por la tarde y en una pobre edición en DVD.

El clan de los irlandeses - Ficha


USA,UK, 1990
T.O.: State of Grace.
Director: Phil Joanou.
Guión: Dennos McIntyre.
Productores: Ned Dowd, Randy Ostrow y Ron Rotholz.
Producción: Cinehaus, Orion Pictres Corporation y The Rank Organisation.
Fotografía: Jordan Cronenweth en color.
Diseño de produccion: Doug Kraner y Patricia von Brandenstein.
Diseño de vestuario: Aude Bronson-Howard.
Dirección artistica: Tim Galván y Shawn Hausman

Música: Ennio Morricone.
Montaje: CLaire Simpson.
Duración: 134 minutos.

Estreno USA: 14 de Septiembre de 1990

Presupuesto estimado: $53,000,000

Interpretes: Sean Penn (Terry Noonan), Ed Harris (Frankie Flannery), Gary Oldman (Jackie Flannery), Robin Wright (Kathleen Flannery), John Turturro (Nick), Burgess Meredith (Finn), R. D. Call (Pat Nicholson), Joe Viterelli (Borelli), John C. Reilly (Stevie McGuire), Deirdre O’Conell (Irene), Marco St. John (Jimmy Cavello).


Argumento:

Terry Noonan es un policía de Boston que vuelve a Hell’s Kitchen en Nueva York, en donde se crió para infiltrarse en una banda de gangsters formada por sus viejos compañeros de la infancia. Nada mas llegar se reabrirán amistades y viejos amores y Terry comenzará a involucrarse demasiado hasta llegar al punto de no retorno.



domingo, 22 de agosto de 2010

'CSI: Peligro sepulcral', el Tarantino desconocido.


Cuando se habla de Quentin Tarantino la primera película que sale por la boca es siempre Pulp Fiction (Id, 1994), después ya surgen sin ningún orden obras como Kill Bill (Id, 2003,2004), Reservoir Dogs (Id, 1992) o últimamente, Malditos bastardos (Inglourious Basterds, 2009), a veces incluso se habla de algún guión suyo como Abierto hasta el amanecer (From dusk till down, 1996) o Amor a Quemarropa (True Romance, 1993), pero lo que nunca o muy pocas veces se nombra es su relación con la ficción televisiva. Hagamos un poco de memoria. Allá por 1995, aún reciente el éxito de Pulp Fition, Tarantino dirigió ante sorpresa de seguidores del director y de la serie el último episodio de la primera temporada de Urgencias (ER, 1994-2009), Maternidad (1.24, Motherhood, 1995). Posteriormente, entre 2002 y 2004 actuó en cuatro episodios de Alias (Id, 2001-2006), la serie de J.J. Abrams. Finalmente, en la que es su ultima colaboración con la televisión hasta el momento, se encargó de escribir y dirigir en 2005 el último episodio de la quinta temporada de CSI Las Vegas (CSI: Crime Scene Investigation, 2000- ), un episodio doble que se llamó Peligro Sepulcral (Grave Danger, 2005) en el que el CSI Nick Stokes (George Eads) es enterrado vivo por un misterioso secuestrador y el resto de sus compañeros han de encontrarlo antes de que se quede sin aire y muera. Merece la pena hablar de esta última colaboración, porque además de ser uno de los más espectaculares y elaborados –que ya es decir hablando de la serie que hablamos- episodios de toda la serie, es también uno de los mas desconocidos y sorprendentes trabajos de su director. Es preciso señalar que el motivo del enterramiento en vida no es nuevo, es algo que ya estaba presente en la filmografía de Tarantino (La Novia enterada en Kill Bill) y en la propia serie forense en uno de los primeros episodios de la primera temporada, Cajón y entierro (1.3, Crate ‘n’ Burial, 2000). Así Tarantino partiendo de algo conocido nos lleva hasta un universo de terror pocas veces explorado tanto en la serie como en la propia filmografía del director.


En la primera parte, o Volumen 1 si asimilamos su titulo original, es en la que el público apreciará más fácilmente el “estilo Tarantino”. Los famosos diálogos triviales del director aparecen en escena, aunque si bien con una duración menor dado el formato al que se atiene, sí en una cantidad mayor. Cada poco tiempo aparece en pantalla un gag propio del director, tal y como comenta Abdessamed Sahali al respecto de este capitulo en su libro “Series de culto. El otro Hollywood.” (Ma Non Troppo, 2007) “La firma de Tarantino es poco mas que una herramienta de marketing, muy útil por lo que se refiere a la credibilidad de la serie (…)”. Los diálogos ya mencionados, casi todos concentrados al principio del metraje, un pequeño salto temporal sin ninguna función narrativa salvo la asociación con otras obras del director que se valen del mismo recurso, la afirmación por parte de Grissom (William Petersen) –o deberíamos decir por parte de Quentin Tarantino- de que es fan de Roy Rogers “rey de los cowboys” (el popular actor de westerns y cantante country fallecido en 1998), el juego de mesa al que Hodges (Wallace Langham) enseña a jugar a Greg (Eric Szmanda) y por supuesto el cameo de dos grandes estrellas de cine como son Tony Curtis y Frank Gorshin (que interpretara a Enigma en la serie de Batman de 1966 protagonizada por Adam West y en la película derivada, y que murió tan solo dos días antes de la emisión del episodio) y la imitación que estos hacen de Jack Nicholson. Todo son guiños a la personalidad fílmica del director, dejando claro en todo momento al espectador quien se sienta en la silla en este episodio. También encontramos algo muy propio de Tarantino como es la “desdramatización del drama”, si se me permite la expresión, en la escena en la que todos los CSI reunidos en el laboratorio introducen una memoria USB enviada por el secuestrador en el ordenador y ven por primera vez a Nick a través de una cámara instalada en el ataúd, un punto voyeurista muy del gusto del director; la cámara recorre los rostros de todos ellos mientras de fondo suena la canción Outside Chance de The Turtles, la ruptura entre el tono de la canción y el de la escena es algo que hemos visto numerosas veces en la filmografía del director. Para finalizar con los “guiños tarantinanos” presentes en Peligro Sepulcral, queda hablar de la escena en la que Nick, creyendo que su final está cerca, graba un mensaje de despedida en un grabadora que el secuestrador ha dejado a su disposición, en el momento de dejar el mensaje para Grissom (su supervisor y mentor a lo largo de la serie) el director saca hábilmente la cámara del ataúd y la coloca en el laboratorio, donde vemos a Grissom leyendo los labios de Nick y respondiendo a su mensaje con un enigmático, “no, nunca lo hiciste Nick”, así, lo que en manos de cualquier otro director hubiera sido un momento emotivo más, en manos de Tarantino adquiere el estatus de guiño a su propia filmografía al no saber el espectador en ningún momento lo que Nick le dice a Grissom (cf. El contenido del maletín de Pulp Fiction). Este es uno de tantos momentos a lo largo del doble capitulo en los que Tarantino demuestra conocer bien los personajes con los que juega, pues el hecho de que Grissom sepa leer los labios es algo que el seguidor habitual de la serie sabe desde el episodio Sonidos del silencio (1.20, Sounds of Silence, 2001) de la primera temporada. También la afición a la entomología de Grissom que finalmente salva la vida de Nick, y algunos otros pequeños detalles son muestra de que Tarantino probablemente era un seguidor habitual de la serie antes de que lo llamaran a colaborar.


Tarantino como maestro guionista que es sabe de la dificultad de sostener dos episodios enteros sobre la búsqueda de un secuestrador desconocido, algo que sabiamente soluciona con el impactante final del primer episodio –en el que un personaje principal en la trama vuela por los aires-, separando así las tramas de ambas partes, centrando la primera en encontrar al secuestrador y la segunda en hallar el lugar en el que se encuentra Nick. Tarantino nos muestra en Peligro Sepulcral una faceta terrorífica que no conocíamos, desde el misterio de saber quién está haciendo eso y porqué en el volumen 1 hasta la más aterrorizante claustrofobia de Nick en el segundo, el miedo, la inquietud y la ansiedad se intensifican en un crescendo fascinante. En este punto debemos hacer una pausa para elogiar el trabajo de George Eads, un actor que ha interpretado a Nick Stokes desde el primer capítulo de la serie de forma correcta aunque sin destacar en ningún momento y que lleva a cabo en esta ocasión un magnifico trabajo que nadie hubiera esperado en un autentico tour de force que es sin duda uno de los pilares fundamentales del episodio.


Dos apuntes finales quedan por hacer. El primero, el hecho de que un director como Quentin Tarantino con una marcada personalidad autoral participe en una serie de televisión llama la atención siendo como es en televisión que la responsabilidad última de la serie no está en manos del director sino de la cadena y del showrunner, y por tanto, el resultado final de cada capitulo jamás queda en manos del director. Quizás así se explica el optimista final de Peligro sepulcral cuando Nick va a la cárcel a visitar a una de las responsables indirectas de su secuestro con un positivo mensaje de perdón, algo que, visto el gusto por la venganza que demuestra la filmografía del director, no parece ser decisión suya. El segundo elemento a destacar es la que quizás sea una de las escenas mas divertidas que Tarantino haya rodado jamás, casi al final del metraje, cuando el ataúd de Nick se ha llenado de hormigas y esta a punto de quedarse sin aire, justo en mitad del momento mas dramático de todo el episodio, Tarantino se da el lujo de introducir una ensoñación rodada en tonos grises y con un humor negrísimo en el que Nick Stokes se ve a sí mismo en la mesa de autopsias mientras el Doctor Robbins (Robert David Hall), su ayudante David (David Berman) y su padre (Andrew Prine) hablan de él mientras lo abren y le extraen los órganos del cuerpo (“Su hijo tenía un gran corazón” dice el forense al sonriente padre de Nick mientras le arranca el corazón y se lo entrega), una escena memorable.


Peligro Sepulcral se convirtió en uno de los capítulos mas vistos de toda la serie (hablamos de una serie que lleva en antena mas de 250 capítulos), con un rating de 8.5, situándose en los dos primeros puestos en la lista de favoritos de los usuarios de IMDB con una amplia diferencia. Varias de sus espectaculares escenas serían utilizadas para la cortinilla de la sexta temporada y la trama (que debería haber quedado cerrada) vería su alcance extendido hasta la mitad de la siguiente temporada, con varios cambios sustanciales respecto a lo que Tarantino había propuesto. Fue por lo tanto uno de los episodios más importantes e influyentes de la serie, que unido al hecho de ser uno de los trabajos más interesantes de Quentin Tarantino, hacen de Peligro sepulcral una de las obras mas atractivas de la televisión reciente y también una de las mas desconocidas e infravaloradas.

CSI: Peligro sepulcral. - Ficha


USA, 2005
T.O.: CSI: Grave Danger Volume 1 y 2.
Director: Quentin Tarantino.
Guión: Quentin Tarantino, Anthony E. Zuiker, Naren Shankar y Carol Medelsohn
Productores: Jerry Bruckheimer, Kim Cybulski, Jonathan Littman, Carol Mendelsohn y Naren Shankar.
Producción: CBS Paramount Network Television.
Fotografía: Michael Slovis en color.
Diseño de produccion: Richard Berg.
Música: John M. Keane.
Montaje: Alec Smight.
Estreno USA: 19 de Mayo de 2005 (Season 5, Episode 24,25)

Interpretes: William Petersen (Gil Grissom), Marg Helgenberger (Catherine Willows), Gary Doudan (Warrick Brown), George Eads (Nick Stokes), Jorja Fox (Sara Sidle), Eric Szmanda (Greg Sanders), Robert David Hall (Dr. Al Robbins), Paul Guilfoyle (Captain Jim Brass), Scott Wilson (Sam Braun), Tony Curtis (Himself), Frank Gorshin (Himself), Andrew Prine (Rodger Stokes), John Saxon (Walter Gordon), Lois Chiles (Julian Stokes), Wallace Langham (David Hodges), Marc Vann (Conrad Ecklie), Archie Kao (Archie Johnson), David Berman (David Phillips).


Argumento:

El CSI Nick Stokes acude a una escena del crimen falsa en donde es secuestrado. El secuestrador lo encierra en un ataúd de cristal y lo entierra vivo. Al laboratorio de CSI de Las Vegas les llega una memoria USB con una aplicación para poder ver a Nick encerrado a través de una cámara incorporada en el ataúd. El equipo liderado por Gil Grissom tendrá que averiguar quién les eseá haciendo esto y porqué y encontrar a Nick antes de que se quede sin aire y muera.



jueves, 12 de agosto de 2010

'Equilibrium', a rebufo.

Equilibrium (Id, 2002), otra de esas películas que jamás veremos en nuestro país si no es acudiendo a la importación o a métodos no muy legales. Y van… Equilibrium es la opera prima de Kurt Wimmer, que posteriormente dirigiera a Milla Jovovich en Ultraviolet y que probablemente se encargue de la traslación a la pantalla del popular videojuego Metal Gear Solid. La película muestra como en un futuro cercano, la humanidad ha sido diezmada por la tercera guerra mundial; sabedores de que no podrán soportar otra guerra, se prohíbe aquello que las provoca, los sentimientos. Se crea una gran urbe llamada Libria dirigida por el Padre, y se obliga a los ciudadanos a tomar cada 6 horas una medicina que anula la capacidad de sentir (sic.), el Prozium. Además, un cuerpo de Clérigos especialmente entrenados, se encargan de detener a todo aquel acusado de sentir, así como de quemar todas las obras de arte que encuentren. Un día, uno de esos clérigos, John Preston (Christian Bale), se queda sin Prozium que administrarse y comienza a dudar del régimen al que pertenece. Nada mas leer la sinopsis, lo primero que viene a la cabeza es 1984 y Fahrenheit 451, y si a esto le sumamos que cuando vemos las imágenes de lucha, mezcla de arte marcial con despilfarro de balas perfectamente coreografiadas, lo único que nos viene a la cabeza es la palabra Matrix, tenemos como resultado una mezcolanza de clásicos (o no tan clásicos) de ciencia ficción que no promete un gran resultado. Sin embargo, aun siendo un popurrí filmado al rebufo del éxito de Matrix (The Matrix, 1999) –tengamos en cuenta que aunque se estrenó en 2002, Equilibrium fue filmada en el año 2000- y abusando mas de lo recomendable de lo conocido, no es óbice para que la película demuestre cierto estilo y albergue un puñado de escenas salvables por las que merece la pena, al menos verla una vez.


El principal problema de la película es su punto de partida, el hecho de tener que mostrar a personas incapaces de manifestar sentimientos es tan difícil que fracasa desde el primer minuto. Irritación, orgullo, felicidad, simpatía, etc., todos ellos son sentimientos que muestran los personajes en un momento u otro y mediante los que anulan la premisa misma en la que se cimenta todo el film convirtiendo lo que debería ser creíble en totalmente inverosímil, haciendo imposible que el espectador empatice con la historia o los personajes. Otro de sus fallos mas destacados, probablemente debido a la inexperiencia de su director es una manifiesta falta de ritmo; este, que debería venir marcado, entre otras cosas, por la sucesión de escenas de acción con otras mas tranquilas que hicieran avanzar la historia y que a la vez crearan la expectativa de lo que está por acontecer, aparece lastrado por la poca preparación que antecede a las secuencias de acción y la ruptura de la continuidad entre las escenas. A esto se le suma un guión simple y previsible, amén de ser un corta-y-pega descarado formado por escenas e ideas ajenas -la escena del tiroteo en el pasillo de columnas es de autentica vergüenza ajena-, y unos actores no muy inspirados –es triste que Sean Bean o William Fichtner, malempleados como secundarios, muestren mas carisma que Christian Bale a pesar de aparecer 10 veces menos en pantalla- y se entiende porque, un película con un presupuesto de 20 millones apenas recaudara 1 en los Estados Unidos; al fin y al cabo, el público no es tonto.


A pesar de todo, y admitiendo que Equilibrium está muy lejos de ser una buena película, sí contiene ciertas escenas que merecen la pena y que permiten vislumbrar algo parecido a un estilo por parte de su director; son escenas que carecen del tufillo a refrito que inunda la película y que llaman enormemente la atención en comparación con la insipidez del resto del film. La escena del tiroteo en la oscuridad que presenta el gunkata -arte marcial inventado para la película que se basa en cálculos matemáticos para conocer las trayectorias de las balas y los lugares en los que estas provocaran mas daño- es la primera que llama la atención, no por ser una buena escena, pues la iluminación deja bastante que desear cuando se ve a los cuerpos volar por los aires y le da a la escena un aspecto de bajo presupuesto, sino por demostrar cierta originalidad e individualidad de su director; la ejecución de Partridge (Sean Bean) en el interior de la catedral por parte de Preston cuando este se da cuenta de que su compañero ha empezado a sentir, demuestra también una cierta búsqueda de una estética personal por parte de Wimmer que lamentablemente no va a más a lo largo del film si no que se disuelve paulatinamente entre los paralelismos (o plagios) con otras películas /libros, perdiéndose por completo al llegar a mitad de metraje; como estas, hay otras que en mayor o menor medida permiten vislumbrar algo que podría haber sido pero que no llega a cuajar en ningún momento. Estas escenas hacen que uno se pregunte si están en la película porque realmente representan una cualidad fílmica de su director o si son un esfuerzo consciente por parte del mismo para distanciarse, por poco que sea, de Matrix y disimular así el calco al que esta sometida. Aún así, como he dicho, funcionan, y eso debería bastar. Además y siguiendo en esta línea, los tiroteos durante la primera mitad del metraje, intentan diferenciarse de los de la película de los hermanos Wachowsky con algo de éxito, lamentablemente, igual que todo en la película, va desapareciendo conforme avanzan los minutos. Equilibrium es una película que aspira a tener una personalidad propia sin conseguirlo en ningún momento, las influencias pesan, y en este caso demasiado.


Un último apunte final que no me resisto a hacer. En el film, el régimen de Libria había prohibido los sentimientos porque estos conducen a la violencia. Sin sentimientos, no habría odio, ni venganza, ni desprecio, ni guerras, ni asesinatos… Es curioso como, al final de la película cuando los rebeldes consiguen su objetivo y el Padre ha caído, lo que Preston ve desde la ventana en la que está, es un estallido de violencia que asola la ciudad entera, explosiones en las fábricas de Prozium, soldados acribillados y destrucción por todas partes. Finalmente el comportamiento de las personas con sentimientos corrobora la premisa inicial del régimen. ¿Quizás sean, realmente los sentimientos los que provocan la violencia?

Equilibrium - Ficha


USA, 2002
T.O.: Equilibrium.
Director: Kurt Wimmer.
Guión: Kart Wimmer.
Productores: Jan de Bont y Lucas Foster.
Producción: Dimension Films y Blue Tulip Productions.
Fotografía: Dion Beebe en color.
Diseño de produccion: Wolf Kroeger.
Diseño de vestuario: Joseph A. Porro.
Dirección artistica: Justin Warburton-Brown

Música original: Klaus Badelt.
Montaje: Tom Rolf y William Yeh.
Duración: 107 minutos.

Estreno USA: 6 de Diciembre de 2002

Estreno España: 3 de Enero de 2007

Presupuesto estimado: $20,000,000

Interpretes: Christian Bale (John Preston), Sean Bean (Partridge), Taye Diggs (Brandt), Angus Mcfadyen (Dupont), William Fitchner (Jurgen), Emily Watson (Mary O’Brien), Dominic Purcell (Seamus), Sean Pertwee (Father), Matthew Harbour (Robbie Preston), Emily Siewert (Lisa Preston).


Argumento:

En un futuro cercano, la humanidad, tras sobrevivir a duras penas la tercera guerra mundial, decide que el causante de todos los males es la capacidad humana para sentir y la prohíbe. Todos los ciudadanos deben tomar una medicina que inhibe los sentimientos, el Prozium. Los Clérigos son los responsables de capturar a todo aquel acusado de sentir y de destruir todas aquellas obras de arte, y por tanto provenientes de los sentimientos humanos, que encuentren. Preston, un clérigo que se queda sin Prozium, pronto comenzará a dudar del régimen en el que vive y comenzará la revolución desde dentro.